El
término demonio comúnmente empleado proviene de las palabras latinas
"Daemon" y "Daemonium" que a su vez derivan del griego
"Daimon". Estos términos hacían referencia a ciertas divinidades
inferiores a los altos dioses, los llamados "genios" que servían de
intermediarios entre los hombres y las divinidades. No es de extrañar que la
tradicional imagen del demonio sea la de una figura con cuernos, cola, pezuñas
y barba de macho cabrío, pues la misma proviene de los sátiros griegos y los
faunos latinos, divinidades que en su fisionomía poseían las características
antes mencionadas y que de hecho constituían una clase de daimones. El culto de
los faunos estaba bastante arraigado entre los romanos, por lo que la iglesia
tras su imposición en el imperio, viendo imposible eliminar esta creencia, los
dotó de connotaciones negativas, surgiendo así la primera imagen de los
demonios. Por otro lado, resulta irónico que otra clase de daimones, los
llamados "daimones angeloi", que eran seres alados en la mitología
griega, sirvieran como referencia para la representación visual de los ángeles.
Fuente Dentro de las producciones más significativas de la literatura americana se encuentra El Periquillo Sarniento. Considerada como la primera novela publicada en el Nuevo Mundo, le ha dado a su autor, José Joaquín Fernández de Lizardi, el reconocimiento de ser el primer novelista americano. José Joaquín Fernández de Lizardi Esta novela muestra afinidad con el género de la picaresca española. Su fuerte realismo, su carácter satírico y la narración con un estilo autobiográfico nos recuerda al conocido “Lazarillo de Tormes”. Pero, comparado con esta obra, El Periquillo Sarniento posee un fin didáctico mucho más profundo, además de otras características, que se acercan más al neoclasicismo, movimiento cuyos influjos se sintieron algos tardíos en América. Contexto La novela tubo su primera publicación en el año 1816. En esta solo estuvieron incluidos los tres primeros tomos de la obra. Para entonces, en la colonia de México comenzaba a desperta...

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