El
término hermafrodita en su etimología está también vinculado con la fascinante
mitología de los antiguos griegos. El mismo proviene del nombre de un dios hijo
de las deidades Hermes (dios del comercio) y Afrodita (diosa del amor y la
fecundidad), llamado hermafrodito por unión de los nombres de sus progenitores.
Se cuenta en el mito que Hermafrodito un día se encontró con una fuente de
frescas aguas a las cuales se entregó en el placer del baño, siendo sorprendido
desnudo en el acto por una ninfa llamada Salmacis. Ésta, cautivada por la
belleza del dios, entró en las aguas y en un abrazo lo invitó a unirse a ella
en el acto del amor; pero éste mostrándose indiferente la rechazó. Ante la negación
del hijo de Afrodita, la ninfa rogó a los dioses que no separaran su cuerpo de
él, siendo su súplica concedida al instante. Así los cuerpos abrazados de ambos
se fundieron, mezclando la virilidad de él y la belleza de ella en una sola
persona que dejaba ver ambos sexos. Aquella fuente que sirvió de escenario para
aquel prodigio de los dioses se llamó desde entonces “Salmacis”, y tenía como
virtud cambiar de sexo a quien de ella bebiere.
“La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella.” Emmanuel Kant La ilustración constituyó un movimiento intelectual reformista que surgió en Francia en el siglo XVIII y se expandió por gran parte de Europa, caracterizándose por la fe en la razón, la crítica a las instituciones tradicionales y la difusión del saber. Este se manifestó en la literatura a través del neoclasicismo, corriente literaria que significó el retorno a los modelos clásicos que fueron rechazados durante el Barroco. Las obras de esta corriente se basaban en la razón, la moral y la didáctica; se rechazaba lo fantástico y popular y se proponía lo racional y académico. Entre sus características están: la adopción de los modelos clásicos, el papel preponderante de la razón, el arte como imitación de la naturaleza, la función didáctica y la univers...

Comentarios